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POPOL VUH (10)
El tercero de los que se enorgullecían, segundo hijo de Principal Guacamayo,
llamado Gigante de la Tierra, decía: "Yo destruyo las montañas". Y Maestro
Mago, Brujito, vencieron también a Gigante de la Tierra. Maestro Gigante
[Relámpago], Huella del Relámpago, Esplendor del Relámpago, dijeron, hablando a
Maestro Mago, Brujito: "Que también sea vencido el segundo hijo de Principal
Guacamayo. Tal es nuestra Palabra, porque no está bien lo que él hace sobre la
tierra: exaltar su gloria, su grandeza, en potencia. Que ya no sea más así".
"Atraedlo dulcemente hacia el Oriente" 43, dijeron "también los
Maestros Gigantes a los dos engendrados. "Muy bien, jefes", respondieron éstos.
"No está bien lo que vemos. ¿No sois vosotros la Existencia, la Fundación, los
Espíritus del Cielo?", dijeron los engendrados, recibiendo la Palabra de los
Maestros Gigantes. Y en aquel momento Gigante de la Tierra destruía las
montañas. Por poco que con el pie golpease la tierra, en seguida a causa de
esto se desgarraban las montañas grandes, las montañas pequeñas 44.
Entonces fue encontrado por los engendrados. "Joven, ¿adonde vas?", dijéronle a
Gigante de la Tierra. "No voy a ninguna parte, solamente derribo las montañas,
yo soy su destructor, mientras haya días, mientras haya albas 45",
dijo él, respondió él entonces. Después, a su vez, Gigante de la Tierra [les]
dijo a Maestro Mago, Brujito: "¿Por qué venís vosotros? Yo no conozco vuestros
rostros. ¿Cuál es vuestro nombre?"; [así] dijo Gigante de la Tierra. "No
tenemos nombre. Solamente cazamos con cerbatana, solamente cazamos con liga, en
las montañas. Nosotros [somos] solamente unos pobres; nada [es] de nosotros, oh
joven. Solamente recorremos las pequeñas montañas, las grandes montañas, oh
joven. He aquí que hemos visto una gran montaña, pero en donde está se ven
precipicios; se eleva a gran altura: es tan alta que sobrepasa a todas las
montañas. No hemos podido coger, pues, en ella uno, dos pájaros, oh joven.
¿Pero derribas verdaderamente todas las montañas, oh joven?", dijeron Maestro
Mago, Brujito a Gigante de la Tierra. "¿Visteis verdaderamente la montaña que
decís? ¿En dónde está? Yo la veré, la derribaré. ¿En dónde la visteis?" "Está
allá abajo, al Este", respondieron Maestro Mago, Brujito. "Bien. Elegid nuestro
camino 46", dijo él a los engendrados. "No, no. Te pondremos entre
los dos en medio, y uno estará a tu izquierda, uno a tu derecha, a causa de
nuestras cerbatanas; si hay pájaros nosotros les dispararemos con las
cerbatanas", respondieron. Alegremente probaron a disparar con sus cerbatanas.
He aquí que disparando con las cerbatanas no había bala en sus cerbatanas;
solamente soplaban disparando con las cerbatanas contra los pájaros 47;
Gigante de la Tierra estaba maravillado. Entonces los engendrados frotaron
fuego 48, asaron sus pájaros ante el fuego. Untaron con creta
alrededor un pájaro, le pusieron tierra blanca 49. "He aquí lo que
le daremos para excitar su gula por el husmo que en él encontrará. Nuestro
pájaro le derrocará. De igual modo que de tierra está envuelto todo alrededor
por nosotros este pájaro, a tierra le echaremos, en tierra le inhumaremos.
Demasiada Ciencia en un construido, un formado, cuando comienza la germinación,
cuando comienza el alba", dijeron los engendrados. "Cierto, a causa del deseo
de todos los corazones de comer, de triturar, el corazón de Gigante de la
Tierra deseará lo mismo", dijeron entre sí Maestro Mago, Brujito. Durante este
tiempo asaban al pájaro, el cual cocía y amarilleaba asándose; el jugo del
pájaro goteaba, fluía por todas partes, tenía un husmo muy suave. He aquí que
Gigante de la Tierra deseó comer de él y que se le hizo agua la boca, que
bostezó, que la saliva, la baba, corrió a causa del sabroso pájaro. Entonces
preguntó: "¿Qué es este alimento? Siento un husmo verdaderamente exquisito.
Dadme pues un poco"; [así] dijo. Se [le] dio entonces el pájaro a Gigante de la
Tierra, para vencerlo. Después de que hubo acabado [de comerse] aquel pájaro,
caminaron de nuevo dirigiéndose hacia el Oriente, en donde estaba la gran
montaña. He aquí que va Gigante de la Tierra se desvanecía de los pies, de las
manos, estaba sin fuerzas, a causa de la tierra con la cual se había untado
todo alrededor el pájaro del que había comido. No podía ya hacerles nada a las
montañas ni acabar de derribarlas. Y entonces, ligado por los engendrados,
[estando] sus manos atadas atrás, sus manos guardadas por los extranjeros, el
cuello y las piernas ligados juntamente, fue en seguida tendido en tierra, fue
inhumado. Tal fue la derrota de Gigante de la Tierra, solamente por Maestro
Mago, Brujito. Innumerables [fueron] sus acciones sobre la tierra. He aquí que
contaremos el nacimiento de Maestro Mago, Brujito, pues hemos contado
primeramente la derrota de Principal Guacamayo y la de Sabio Pez-Tierra y la de
Gigante de la Tierra, sobre la tierra.
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