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POPOL VUH (29)
No había fuego. Solos estaban allá los de Pluvioso. Éste [era] el dios de las
tribus. El primero, él hizo nacer el fuego; este nacimiento no se muestra, pues
el fuego llameaba ya cuando lo vieron Brujo del Envoltorio, Brujo Nocturno.
"¡Ay! ya no hay nuestro fuego que había sido hecho; nos morimos de frío",
dijeron en seguida. Entonces Pluvioso respondió: "No os aflijáis. Vuestro es el
fuego perdido del cual habláis"; [así] les respondió Pluvioso. "Verdaderamente,
oh dios, oh sostén nuestro, oh nutridor nuestro, oh dios nuestro", dijeron,
dándole gracias. Pluvioso habló. "Muy bien. En verdad, yo, vuestro dios; que
así sea. Yo vuestro jefe; que así sea", fue dicho por Pluvioso a Los de las
Espinas. Los del Sacrificio. He aquí que las tribus se calentaban, se
regocijaban a causa del fuego. Entonces comenzó un gran aguacero, allá adonde
brillaba el fuego de las tribus; mucho granizo menudo cayó sobre la cabeza de
todas las tribus; entonces el fuego fue apagado por el granizo; no hubo ya
fuego hecho. Entonces Brujo del Envoltorio, Brujo Nocturno, pidieron otra vez
su fuego. "Oh Pluvioso, en verdad morimos de frío", dijeron a Pluvioso. "¡Bien!
No os aflijáis", dijo Pluvioso. En seguida produjo fuego sacando fuego [por
fricción] de sus sandalias. Entonces Brujo del Envoltorio. Brujo Nocturno.
Guarda-Botín, Brujo Lunar, se regocijaron y después se calentaron. He aquí que,
también se había apagado el fuego de las tribus; éstas se morían de frío;
entonces fueron a pedir fuego a Brujo del Envoltorio, Brujo Nocturno, Guarda
Botín. Brujo Lunar. Intolerables [eran] sus sufrimientos por el frío, la
helada; solamente se caían de frío, se entumecían; ninguna vida en ellas; se
debilitaban; sus piernas, sus brazos, se torcían; no podían asir [nada] cuando
llegaron. "No nos avergoncéis si os pedimos que nos deis un poco de vuestro
fuego", dijeron al llegar. No se fue a [su] encuentro; entonces en sus
corazones gimieron las tribus. Diferente [del suyo] era el lenguaje de Brujo
del Envoltorio, Brujo Nocturno, Guarda-Botín, Brujo Lunar. "¡Ay! ¡Oh!
Abandonamos nuestra lengua. ¿Cómo hicimos? Nos hemos perdido. ¿En dónde nos
engañamos? Único era nuestro lenguaje cuando vinimos de Lugar de la Abundancia;
única nuestra manera de sostener [el culto], nuestra manera de vivir. No está
bien lo que hicimos", repitieron todas las tribus, bajo los árboles, bajo los
bejucos. Entonces un hombre se mostró a la faz de Brujo del Envoltorio, Brujo
Nocturno. Guarda-Botín, Brujo Lunar. Aquel mensajero de Xibalbá les dijo: "En
verdad, he aquí a vuestro dios, he aquí a vuestro sostén, he aquí al sustituto,
al recuerdo, de vuestros Constructores, de vuestros Formadores. No deis su
fuego a las tribus hasta que éstas den a Pluvioso, vuestro jefe, lo que ellas
deben daros, Preguntad pues a Pluvioso lo que ellas deben darle para coger
fuego"; [así] dijo aquel Xibalbá. Su ser era como el ser de un murciélago. "Yo
soy el mensajero de vuestros Constructores, de vuestros Formadores", añadió el
Xibalbá. Entonces ellos se regocijaron; en su espíritu crecieron Pluvioso,
Sembrador. Volcán, cuando habló aquel Xibalbá. De súbito éste se borró de
delante de sus rostros, sin irse. Entonces llegaron las tribus que perecían de
frío: mucho granizo, obscuridad, lluvia, helada; incalculable el frío. Ahora,
pues, todas las tribus se encontraron tembló rosas, tartamudeantes de frío, al
llegar allá adonde estaban Brujo del Envoltorio. Brujo Nocturno. Guarda-Botín.
Brujo Lunar. Grande [era] la aflicción de sus corazones: tristes [estaban] sus
bocas, tristes sus rostros. En seguida [las tribus] llegaron en secreto ante
los rostros de Brujo del Envoltorio. Brujo Nocturno. Guarda Botín, Brujo Lunar.
"¿No tendréis piedad de nuestros rostros, de nosotros que no os pedimos más que
un poco de vuestro fuego? ¿No se ha encontrado una sola casa para nosotros, un
solo país para nosotros 124, cuando fuisteis construidos, cuando
fuisteis formados? Tened piedad de nuestros rostros", dijeron. "¿Qué nos daréis
para que tengamos piedad de vuestros rostros?", fue dicho. "Pues bien, os
daremos metales preciosos", respondieron las tribus. "No queremos metales
preciosos", dijeron Brujo del Envoltorio. Brujo Nocturno. "¿Qué queréis?"
"Pronto os lo pediremos". "Bien", respondieron las tribus. "Vamos a
preguntárselo a Pluvioso, y después os lo diremos", se les respondió. "Oh
Pluvioso ¿qué darán las tribus que vienen a pedir tu fuego?", dijeron entonces
Brujo del Envoltorio. Brujo Nocturno. Guarda-Botín, Brujo Lunar. "Pues bien,
¿querrán ellas estar unidas [a mí] bajo su horcajadura bajo su axila? ¿Quieren
sus corazones que yo las abrace, yo. Pluvioso? Si ellas no lo quieren, no les
daré fuego" dijo Pluvioso. "Decídselo poco a poco. "Yo no quiero desde ahora su
unión bajo su horcajadura, bajo su axila", dijo él, diréis". Así fue dicho a
Brujo del Envoltorio, Brujo Nocturno. Guarda- Botín. Brujo Lunar. Entonces
ellos dijeron la Palabra de Pluvioso. "Muy bien. Bien [está], igualmente, que
lo abracemos", respondieron [las tribus] cuando oyeron, recibieron, la Palabra
de Pluvioso. No tardaron. "Muy aprisa", dijeron: entonces recibieron el fuego,
y después se calentaron.
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