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POPOL VUH (34)
He aquí, pues, su decisión, el origen de la colocación de Pluvioso cuando
fueron ante Pluvioso. Sembrador. Fueron a verlos, fueron a adorarlos, dieron
gracias a sus rostros por el alba. [Los dioses] resplandecían entre los
peñascos, en las selvas, pero su Sabiduría habló cuando Los de las Espinas, Los
del Sacrificio, llegaron ante Pluvioso. No [fue] gran [cosa] lo que llevaron,
lo que quemaron en seguida: solamente resina, solamente resina superfina, con
anís silvestre, quemaron ante los dioses. Entonces Pluvioso habló; sólo su
Sabiduría existió cuando dio consejo a Los de las Espinas. Los del Sacrificio:
él habló, dijo: "Aquí verdaderamente están nuestras montañas, nuestras
llanuras. Nosotros [somos] todavía vuestros. Nuestra gloria, nuestro esplendor,
serán grandes para todos los hombres. De vosotros [serán] todas las tribus.
Nosotros [somos] también vuestros compañeros. Tened cuidado de [vuestra]
ciudad, nosotros os aconsejaremos. No os manifestéis a la faz de las tribus
cuando estemos irritados por las palabras de sus bocas, [por] su existencia. No
nos dejéis cazar en la red, sino dadnos los hijos de la hierba de los caminos,
los hijos de los matorrales con las hembras de los venados, las hembras de los
pájaros. Dadnos un poco de su sangre, tened piedad de nuestros rostros,
dejadnos los pelos de los venados, velad porque se descubra a los que se hayan
quedado caídos. He aquí unos símbolos, y por consiguiente nuestros substitutos,
que manifestaréis ante las tribus. Cuando ellas os digan: "¿En dónde está
Pluvioso?", vosotros manifestaréis ante sus rostros nuestros símbolos; no os
manifestéis vosotros mismos, tendréis otra cosa que hacer. Grande será vuestro
ser. Someteréis a todas las tribus: humillaréis su sangre, su savia, ante
nuestros rostros; los que vengan a abrazarnos serán también nuestros". Así
dijeron Pluvioso. Sembrador. Volcán. Bajo rostros de engendrados se disimulaban
cuando íbase a verlos y a sacrificar ante sus rostros. Entonces comenzó la caza
a los hijos de los pájaros, a los hijos de los venados, caza que recibían Los
de las Espinas. Los del Sacrificio. Cuando se habían encontrado pájaros, hijos
de venados, iban en seguida a derramar la sangre de los venados, de los
pájaros, al borde de la piedra de Pluvioso, Sembrador. Habiendo sido bebida la
sangre por los dioses, al instante la piedra hablaba cuando llegaban Los de las
Espinas, Los del Sacrificio, cuando iban a sacrificar. Así hacían ante los
símbolos, quemando resina, quemando anís silvestre, espinas de maguey. Sus
símbolos estaban cada uno sobre la montaña en donde habían sido colocados. De
día no permanecían en sus casas sino se iban a los montes. He aquí, pues, que
no se nutrían más que [de hijos de abejas, de hijos de avispas, de hijos de
abejorros, para sostenerse; [no tenían] ni buena alimentación ni buena bebida.
Entonces no aparecían los caminos de sus casas, no aparecía [el lugar] en donde
se habían quedado sus esposas.
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